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De Adán y Eva al Test del Árbol y al HTP

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Este artículo se propone realizar un recorrido retrospectivo con el fin de vislumbrar justificaciones que puedan dar cuenta de la relación, fuertemente establecida, entre el árbol, la persona y la psicología.
De Adán y Eva al Test del Árbol y al HTP

Algunas menciones nos pueden ilustrar esta relación, habrán escuchado hablar del árbol de la vida, del árbol del bien y del mal, el árbol de la ciencia, el árbol filogenético, el árbol genealógico, el árbol de problemas, el test del árbol, el test de  HTP (home-tree-person) – Casa-Árbol-Persona. En definitiva lo que observamos a simple vista, es como el árbol está presente en la vida del hombre y cómo la psicología se ha valido de él,  constituyéndolo en un recurso poderoso  a la hora de indagar sobre las características de personalidad, además de asignarle beneficios como técnica en la resolución de problemas.

La relación entre el árbol y los hombres data de principios de la humanidad, y se ha presenta con una variedad de significados que se le atribuyen al máximo exponente del reino vegetal.

Simplemente con la intención de ubicar diferentes momentos en los que el árbol aparece ligado muy fuertemente al hombre, es que mencionaremos algunos sucesos que ilustren estos lazos, sin pretender extendernos en ellos, dado que no forma parte del objetivo de esta reflexión.

 

 

Pasado remoto

Según cuenta la historia el vínculo del hombre con el árbol se remonta a los albores de la humanidad, en cada época y cultura adquiere connotaciones diversas, la idea de “los arboles de la vida” ha acompañado al hombre desde el origen mismo. 

La versión bíblica ligada al árbol menciona a Adán y Eva, al árbol de la vida y al árbol de la ciencia del bien y del mal, éste último señalado por el propio Dios como el árbol prohibido, según la religión Católica este es el inicio de todo. 

En tiempos posteriores se han encontrado pinturas y esculturas en las que el árbol es el protagonista, en estas culturas, éste representa la fuerza de la vida, su origen y desarrollo.

En el caso de la cultura Celta el árbol representa un recurso indispensable para el desarrollo de la vida, debido a que brinda protección, alimentos y con su madera se pueden construir muchos objetos de necesidad.

Para los hebreos por su parte y siguiendo las enseñanzas de la Kabbalah, el árbol representa la armonía de toda la creación.

En la mitología en general y en un sentido más amplio el árbol representa la vida inagotable, simboliza el centro del mundo.

 

En la mitología en general y en un sentido más amplio el árbol representa la vida inagotable, simboliza el centro del mundo.

Como vemos este lazo que el hombre establece con el árbol se inicia en un proceso de identificación con aspectos presentes en el vegetal, que para el homo sapiens resultan atractivos y valiosos, por ejemplo su verticalidad, fortaleza, perdurabilidad, centralidad, expansión, etc.

Es a partir de esta relación que el uso metafórico y simbólico del árbol inunda la vida humana, transformando a éste en un recurso utilizado para expresar diferentes situaciones, un primer paso en este sentido lo constituye el árbol de la vida que fue presentado por Darwin para explicar la evolución, “La afinidad de todos los seres de la misma clase ha sido representada, en ocasiones, por un gran árbol”.

Dibujo del árbol – Darwin 1837

En la misma dirección, posteriormente el naturalista alemán Haeckel Ernst, en 1866 dibuja el primer árbol filogenético, apoyado en la teoría del Origen de las Especies (Darwin 1859).

Primer árbol filogenético – Haeckel 1866

Los árboles filogenéticos son una forma de representar la relación que nos une a todos. Estos antecedentes darán lugar al árbol genealógico, tomando como modelo estos desarrollos.

Identidad – Linaje

 El árbol genealógico permite rastrear los lazos sanguíneos familiares y de esa manera saber cuál es nuestro origen. Si bien en la actualidad la ciencia ha puesto opciones más sofisticadas y precisas para acceder a la información sobre nuestro origen, lo cierto es que el árbol genealógico ha posibilitado la reconstrucción y el reencuentro con parte del linaje familiar, muchas veces destruido por catástrofes mundiales (por ejemplo guerras), o para identificar patrones comunes hereditarios capaces de influir en la manifestación de alguna patología.

Entre los tantos provechos que el hombre obtuvo del árbol, la utilización de su simbolismo como herramienta aplicada a diversas situaciones y en diversos campos, es uno de los mayores beneficios, el cual además goza de actualidad,  vigencia y popularidad, destacables por cierto. En este sentido, se hará mención al rol específico que el árbol ha desempeñado como herramienta/recurso al servicio del hombre.

Comenzando por la técnica del “árbol de problemas”, la historia indicaría que en realidad allá por el año 1943, un químico de origen japonés, llamado Kaoru Ishikawa, presento un diagrama de causa-efecto para identificar un problema y organizar la información obtenida, a partir de la cual se generaría un modelo de relaciones causales que explicarían dicho problema, a éste esquema se lo llamo diagrama de Ishikawa o diagrama de cola de pescado.

Diagrama de Ishikawa – Ishikawa 1943

El diagrama fue adaptado por la agencia de cooperación alemana desde el ámbito empresarial y de esta manera la firma de León Rossenberg y Lawrence Posner crea el “árbol de problemas” en el año 1969, bajo contrato con la agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID). La pregunta que se impone, en este punto es: cómo es que pasamos de la cola del pescado al árbol?

La técnica del árbol del problema se ha popularizado de tal modo que se la utiliza en diversos  ámbitos, desde empresariales hasta de salud, por ejemplo nosotros hemos adaptado este recurso en una versión para ser utilizada por cualquier persona en su vida cotidiana.

Se trata de un recurso que originalmente se implementa dentro de un formato participativo, que permite de manera muy simple y gráfica realizar un diagnóstico de situación, iniciando el proceso de identificación del problema, sus causas y consecuencias, en un momento dado, enfocado a un hecho en particular. Suele ser muy utilizado y efectivo en planificación estratégica, para dar respuestas a eventos que así lo requieran.

En el tronco del árbol se ubica el problema principal, las causas están representadas en las raíces y las consecuencias forman parte de las ramas o copa. De este modo es sencillo visualizar que el problema es causado por lo que se encuentra abajo en sus raíces y a su vez podemos ver cuáles son los efectos que está provocando, quiere decir entonces, que las causas y los efectos están relacionados.

El árbol de problemas es muy utilizado en el ámbito de la psicología, sin embargo y siguiendo con el hilo conductor de este recorrido, volvemos a toparnos con el vegetal pero esta vez, como herramienta de diagnóstico de características de personalidad, muestra de ello son los test de psicología como el Test del Árbol y el HTP.

 

Test del Árbol

Es una conocida prueba proyectiva y forma parte de los test gráficos. La categoría gráficos, implica que debe ser analizado a la luz de las generalidades previstas para estos instrumentos, a saber: secuencia, tamaño, presión, trazo, detalles, simetría, emplazamiento, movimiento, contenido, etc., en cuanto a la categoría proyectiva no debemos olvidar la importancia que tiene la interpretación, en este caso del dibujo del árbol como valor diagnóstico. Ambos aspectos, (gráficos y proyectivos) no serán abordados en esta oportunidad debido a que no resultan pertinentes a la dirección argumentativa que se sigue en el presente artículo.

El test del árbol permite analizar la personalidad, aunque no está de más recordar, que como todo test por sí solo, los resultados que,  de él se obtengan no constituyen elemento suficiente para aventurar un diagnóstico, sino que resultan complementarios de un proceso de evaluación mucho más amplio del cual forman parte. Por lo tanto no podríamos concluir, en base a los resultados de una única prueba administrada a una persona, sobre las características de su personalidad, ni de aquellos puntos considerados preocupantes, los resultados de una prueba conforman indicadores que deben converger dentro del marco de una batería de test.

En el proceso psicodiagnostico la batería de test seleccionada y administrada, sí puede aportar datos que resulten concluyentes, de todos modos cabe aclarar que las pruebas administradas deberán ser consideradas complemento de las entrevistas que realiza un profesional de la psicología.

Siguiendo con el test del árbol, también conocido como test de Baum (árbol en alemán) sabemos que fue desarrollado por Koch Karl y presentado en el año 1956 cuando publica Der Baumtest (La prueba del Árbol). Koch es identificado como el referente de esta técnica que representa un recurso muy utilizado y valorado en el campo de la psicología.

Sin adentrarnos en los aspectos que de la personalidad el test evalúa, ni la forma en que debe ser administrado como tampoco nos ocuparemos en este momento de indagar sobre cómo se evalúa, lo interesante en este punto es poder evidenciar el interés ligado al árbol, que ha sido el objetivo que guía esta reflexión.

 

Test HTP: House-Tree-Person

 Otra vez el vegetal, en este caso en el HTP, test de casa-árbol-persona, al igual que el test del árbol, es una prueba proyectiva de la personalidad y también forma parte de los test gráficos, fue desarrollada por Buck John, durante el año 1948.

Buck argumenta que la elección de los ítems casa, árbol y persona, responde a que estos son conceptos familiares a todos, incluso hasta para los más pequeños.

Ruth Griffiths realizo un estudio en niños pequeños y observó que tanto las casas, como los árboles y las personas constituyen las representaciones que mayormente se dibujan, conjuntamente con otros estudios las evidencias en torno a las preferencias por estos conceptos resulta sorprendente.

Las herramientas gráficas conjuntamente con el juego constituyen recursos valiosísimos en el trabajo con niños, dado que el dibujo y el juego resultan, los medios por excelencia a través del cual el niño expresa aquello que aún no puede expresar en palabras.

A lo largo de la historia encontramos muestras contundentes de como el hombre recurre al dibujo para expresar sus sentimientos y acciones, incluso antes del registro simbólico del habla, la comunicación gráfica resulta un lenguaje básico y elemental que antecede al lenguaje escrito, de hecho el niño se expresa primero con garabatos antes que con letras. Los sujetos pueden expresar, a través de los dibujos, el contenido inconsciente que le esté resultando problemático, de ahí su importancia y valor diagnóstico en el campo de la psicología.

 

Simbolismo

El psicoanálisis, a partir de los postulados de Sigmund Freud(1), se ha interesado por los mecanismos a través de los cuales el inconsciente nos afecta en nuestra manera de pensar y actuar.

Dentro de los seguidores de la teoría psicoanalítica podemos ubicar a Jung Carl G quien desarrollara la teoría del inconsciente colectivo conformado por arquetipos. Jung hace una diferencia  con el inconsciente personal desarrollado por Freud.

Jung plantea la idea del inconsciente colectivo, el cual influye en la vida de las persona según el significado atribuido a sus símbolos, por ejemplo existe un arquetipo de maternidad, este tendrá influencia, al determinarse de manera inconsciente, sobre cual es la función asignada a una madre a partir del significado atribuido a ese arquetipo.

Arquetipo: del griego “arjetipos”, “arje” quiere decir origen y  “tipos” quiere decir modelos. En filosofía los arquetipos son pensamientos compartidos que son considerados universales.

Jung va aplicar este concepto para describir el inconsciente colectivo, en este caso se trataría de un conjunto de símbolos primitivos compartidos. El arquetipo de Jung remite a fantasías y representaciones oníricas ligadas a los mitos, las religiones y las leyendas.

El inconsciente colectivo tiene la capacidad de crear símbolos y estos actúan de manera sugestiva, como una convicción que el mismo símbolo expresa. Como venimos observando a lo largo de la historia de la humanidad podemos encontrar diferentes imágenes poderosas en este sentido, la del árbol resulta reunir estas características.

Jung explica que el origen de un símbolo no es algo racional sino que responde a una de las funciones de la conciencia, que él considera que es la intuición, la describe como una función irracional, forma parte de una acto involuntario, la llama percepción por vía inconsciente, lo que hace que no sea posible identificar donde y como nació.

Específicamente en relación al árbol, Jung lo ubica como un Símbolo del sí-mismo,  del proceso de individuación y de la integración en el Sí Mismo, centro y totalidad de la psique.

 

Por este recorrido nos hemos topado una y otra vez con el rey de los vegetales, el árbol, ha sido un viaje muy interesante y enriquecedor, encontrar las raíces que podrían dar cuenta de la importancia que el género humano le atribuye al árbol desde el origen mismo.

Es posible que debamos incorporar al árbol en la lista del mejor amigo del hombre, así como el perro ocupa ese lugar en el reino animal.

Ahora tal vez podamos comprender un poco más como pasamos de la cola del pez al árbol, evidentemente la fuerza que este símbolo tiene es irrefutable.

En el ámbito de la práctica psicológica las técnicas desarrolladas con el árbol como base resultan herramientas muy valiosas al servicio de la salud mental.

El imaginario social no cesa y cada vez son más las proyecciones, atribuciones dirigidas al vegetal, incluso algunos sostienen que el árbol siente, y que es necesario hablarle, tratarlo con cariño, en otros casos las atribuciones ligan poderes mágicos, en fin muchos son los aspectos valorizados de este nuevo amigo del hombre, sin entrar a profundizar una u otra asignación, lo que queda claro es la fortaleza e influencia de uno de los símbolos más populares en la vida de los hombres, tanto que el conocimiento científico se vale de él para desarrollar  instrumentos al servicio de la salud.

Bibliografía

Hammer E. (2004) “Interpretación del contenido de la técnica proyectiva gráfica Casa-Árbol-Persona” EN Hammer E. (2004) Editor.: “Tests proyectivos Gráficos” Buenos Aires – Paidós.

Mansilla J. – Córdoba E. y colaboradores – (2018) “Etapas en el diseño y ejecución de un Plan” EN Sedronar  (2018) Municipios en Acción: Fundamentos y Estrategias para una Política Local sobre Drogas – Buenos Aires

León Del Río M. Belén (2007) La formación de los símbolos EN León Del Río M. Belén (2007) Arquetipos e inconsciente colectivo en las artes plásticas a partir de la psicología de C. J. Jung – Facultad de Bellas Artes – Universidad de Sevilla – España.

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Lic. Estela Córdoba

Es Licenciada en Psicología, Especialista en Psicología Forense.

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Estela Córdoba es licenciada en psicología, especialista en el área forense y trabaja en adicciones desde hace más de 15 años. 
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